Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.
Fecha 7
1-0 en Lanús, contra Lanús
Trámite del partido: Más allá de Schurrer sin (?), Lanús era el mejor y más difícil rival de Boca en el campeonato, encima, de visitante. Equipo titular para el campeón.
Boca salió con todo desde el arranque, en búsqueda, con el equipo parado en posición de ataque, y en intensidad. A los 5' una gran jugada colectiva terminó en un córner -y la primera de varias lesiones de Cvitanich, al que reemplazó Mouche minutos después-. De ese tiro de esquina, Viatri mandó a guardar un rebote y dio tranquilidad al equipo. Ya con Mouche en cancha, Boca manejó los tiempos del partido. Por supuesto, para esto necesitó del soberbio partido de su Diez, pero también se sumaron Somoza y Erviti a ese juego de tenencia. Viatri pivoteaba y Rivero y Mouche corrían como burros(?).
Soberbio primer tiempo de Riquelme, con asistencias, gambetas, retención de balón, distribución, llegada al vacío. Erviti fue fundamental y cumplía las dos funciones, de ataque y defensa -aunque defendió asiladamente, porque pudo hacer poquito y nada en ataque-.
En el comienzo del segundo tiempo, Termorralde(?) convirtió en contra un centrito intrascendente de Balbi, el lateral izquierdo granate. Luego de unos minutos parejos, Riquelme volvió a hacerse cargo del equipo, de manera individual, y con unas cuantas jugadas individuales en donde generó impotencia e infracciones de los jugadores granates que no le podían sacar la pelota, agigantó la confianza alicaída de su equipo. A los 16', sin embargo, fue la combinación de una avivada de un habitualmente poco cerebral Roncaglia, para hacer un lateral rápido, un centro preciso del hasta ese momento jugador más impreciso de Boca en el campeonato, Somoza, y un cabezazo de uno de los más petisos del plantel, Erviti, lo que le dio a Boca la ventaja que fue definitiva.
Después de eso, más de Riquelme en control del partido y la imposibilidad de liquidar el encuentro por fallas frente al arco, otra vez. Lanús apenas pudo intentar con algunos centros, ya que Boca presionó bien, mantuvo mejor la pelota y generó chances de todas las formas.
Balance
El mejor partido de Boca en el campeonato -por el rival, ya que con Unión fue un baile con goleada-. Boca jugó muy bien, en todas las facetas del juego, excepto la definición. 7 partidos. 2 muy buenos (Lanús y Unión), 2 buenos (Independiente y San Martín Ssj), 2 flojos (Olimpo y Newell's) y uno malo (San Lorenzo).
Juego en defensa: Sin problemas frente a jugadores de mucha categoría. Firmes en todas las líneas.
Juego en ataque: Riquelme brilló. Erviti volvió a convertir y a jugar como volante ofensivo. Somoza mejoró notablemente. Y así podría seguir, ya que todos cumplieron.
El mejor jugador de Boca: Riquelme. Si bien fue un trabajo de excelencia de equipo, la cantidad y calidad de jugadas individuales de Román lo pusieron un escalón por encima de los demás.
El peor jugador de Boca: Roncaglia. El más desprolijo y complicado de la defensa.
Uno x Uno posta, no como Olé(?):
Orión: 4. Esta vez no tuvo mucho trabajo, pero no dio seguridad en un par de salidas en falso.
Roncaglia: 3. El único recoveco(?) por donde Lanús llegó a complicar.
Schiavi: 5. Sin ningún problema, y sin tanto trabajo por el poco peso en el área de Lanús (Romero, un sólo delantero, que encima se tiraba a los costados).
Insaurralde: 4. Impecable, hasta el gol en contra. Muy prolijo -raro- con la salida desde el fondo.
Clemente Rodríguez: 6. Muy importante en el primer tiempo para el ataque. Se quedó a marcar en el segundo.
Rivero: 5. El más impreciso en ataque.
Somoza: 7. Presionó bien arriba y se sumó a la tenencia de la pelota, con precisión. Además, metió el centro del gol de Erviti.
Erviti: 8. A diferencia del partido anterior, esta vez Erviti se repartió muy bien entre las tareas defensivas y ofensivas. Otro gol decisivo.
Riquelme: 10. Supremo partido. Y como declarará semanas más tarde. Le faltó gol para coronar este nivel. Para algunos los goles son más importantes que lo que ven los ojos. Allá ellos.
Viatri: 6. Buen gol, buen juego, pero no tanta participación.
Cvitanich: -. Salió lesionado.
Mouche: 8. Un primer tiempo absolutamente entregado al equipo. Jugó bien abierto por derecha y generó mucho peligro. El segundo tiempo lo empezó igual, pero a medida que Boca se afirmaba en Riquelme, Somoza y Erviti en el mediocampo, Mouche comenzaba a desperdiciar jugadas por intentos individuales. Aún así, gran partido de Mouche.


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