lunes, 5 de diciembre de 2011

El paso a paso del campeón -Fecha 8- Estudiantes

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.

Fecha 8
1-0 de local, contra Estudiantes

Trámite del partido: Octava fecha, y de local, otro partido exigente. Frente a Estudiantes, Boca ponía al equipo titular, con la única variante por lesión de Cvitanich. En su lugar entró Mouche. En el pincha, hay que decirlo, faltaban Gastón Fernández -por insólita decisión de Russo que prefirió poner a los ignotos Carrillo y M. Fernández en su lugar-, Boselli y Verón.

Boca era el dominador del partido, desde el arranque, pero le costaba mucho crear situaciones ante la numerosa y violenta defensa de Estudiantes. A Riquelme no le hacían marca personal en toda la cancha, pero Matías Sánchez, principalmente, y Braña lo seguían bien de cerca cuando les pasaba cerca. A los 16', Erviti profundizó para Riquelme, que con una marca pegada a sus espaldas, rozó la bocha con el empeine, de primera para Clemente. El centro encontró a Viatri, que le ganó a la marca y a la salida de Albil, al que casi  rompe todo, sin (?). El cabezazo quedó en el punto del penal, y Mouche, SÓLO, cabeceó una masita al palo. Por suerte, el rebote le quedó a un Clemente que siguió la jugada (entró desde el córner al área chica, sólo para acompañar), y definió sin arquero.
Boca pudo aumentar, y si bien no jugó tan bien como contra Lanús, fue muy superior de la mano de Riquelme y Erviti en el juego, y Somoza y Rivero en la recuperación de la pelota. Riquelme siguió con esa tendencia de dejar como boludos(?) a los marcadores, como contra el Real Madrid, y lo acentuó en el segundo tiempo.

La diferencia más grande con el partido de Lanús, fue que Estudiantes se adelantó e intentó generar algo cerca de Orión, aunque jamás puso en peligro serio la valla. En ese segundo tiempo, Román dio asco, porque además de que no se la pudieron sacar -con dos perros de presa como Braña y M. Sánchez vigilándolo-, fue el generador exclusivo de los avances y llegadas de Boca en esa mitad. 1-0 mentiroso.
"Era simple, había que esperar seis meses y sacar a Luchetti del arco...
Te lo dije", le habría comentado Román(?)

Balance
Otro gran partido de Boca, sobre todo de la mano de Riquelme, y un poco menos colectivo que el esfuerzo realizado frente a Lanús la fecha anterior, más parejo. 8 partidos. 3 muy buenos (Estudiantes, Lanús y Unión), 2 buenos (Independiente y San Martín Ssj), 2 flojos (Newell's y Olimpo) y 1 malo (San Lorenzo).

Juego en defensa: Buen trabajo, aunque a Estudiantes le faltaban sus mejores jugadores. Su mejor jugador, Mercado!!!!, generó algunas complicaciones que no pasaron a mayores porque sus compañeros eran, cuanto menos, horribles(?).

Juego en ataque: 1 tiempo, trabajo colectivo para destrabar a una defensa demasiado violenta. Riquelme brilló en el segundo tiempo y fue dueño de todos los ataques del equipo en la segunda mitad.
Cada tanto, regala noches perfectas, aún hoy, 10 años más tarde

El mejor jugador de Boca: Riquelme. De menor a mayor. ¿La diferencia con otros partidos? No sólo manejó el ritmo del partido, sino que fue el arma más desequilibrante, por escándalo, del equipo. Mereció el gol, pero Agustín Silva debutó en el arco pincha con todo el culo del mundo(?).

El peor jugador de Boca: Mouche, pero sin ser negativo para el equipo. Simplemente, pudo haber explotado mejor su velocidad en el segundo tiempo.

Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 6. Casi sin trabajo.

Roncaglia: 7. Impasable, y con epacios, se mandó al ataque en el segundo tiempo -pocas veces, obvio, pero lo hizo bien-.

Schiavi: 7. Sin problemas por arriba. Por abajo no estuvieron ni cerca de llegar.

Insaurralde: 5. Otro sin problemas, aunque algo desprolijo en la salida y con alguna patada demás.

Clemente Rodríguez: 8. Además del gol, fue clave en primer tiempo. Ya en el segundo, se quedó a cuidar la posición un poco más.

Rivero: 6. Ante un equipo tan dinámico, corredor y metedor, Rivero se mostró más que necesario para emparejar al rival en ese aspecto del fútbol.

Somoza: 8. Muy mejorada versión del Somoza de las primeras fechas. Marca, presión, toque corto y medio, de primera, a dos toques. De manual.

Erviti: 6. Muy importante en el dominio del primer tiempo. Bastante desaparecido en el segundo.

Riquelme: 10. Con menos continuidad que cuando tenía 21 años. Y no frente al Real Madrid, al Palmeiras, al Inter o al Barcsa. Aún así, genial.

Viatri: 5. Fue clave para el gol, como en casi todos los partidos, pero no jugó bien.

Mouche: 4. Flojísimo. Desaprovechó los espacios que se crearon en el segundo tiempo con la misma efectividad con la que le erra al arco habitualmente.

El paso a paso del campeón -Fecha 7- Lanús

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.

Fecha 7 
1-0 en Lanús, contra Lanús

Trámite del partido: Más allá de Schurrer sin (?), Lanús era el mejor y más difícil rival de Boca en el campeonato, encima, de visitante. Equipo titular para el campeón.

Boca salió con todo desde el arranque, en búsqueda, con el equipo parado en posición de ataque, y en intensidad. A los 5' una gran jugada colectiva terminó en un córner -y la primera de varias lesiones de Cvitanich, al que reemplazó Mouche minutos después-. De ese tiro de esquina, Viatri mandó a guardar un rebote y dio tranquilidad al equipo. Ya con Mouche en cancha, Boca manejó los tiempos del partido. Por supuesto, para esto necesitó del soberbio partido de su Diez, pero también se sumaron Somoza y Erviti a ese juego de tenencia. Viatri pivoteaba y Rivero y Mouche corrían como burros(?).

Soberbio primer tiempo de Riquelme, con asistencias, gambetas, retención de balón, distribución, llegada al vacío. Erviti fue fundamental y cumplía las dos funciones, de ataque y defensa -aunque defendió asiladamente, porque pudo hacer poquito y nada en ataque-.

En el comienzo del segundo tiempo, Termorralde(?) convirtió en contra un centrito intrascendente de Balbi, el lateral izquierdo granate. Luego de unos minutos parejos, Riquelme volvió a hacerse cargo del equipo, de manera individual, y con unas cuantas jugadas individuales en donde generó impotencia e infracciones de los jugadores granates que no le podían sacar la pelota, agigantó la confianza alicaída de su equipo. A los 16', sin embargo, fue la combinación de una avivada de un habitualmente poco cerebral Roncaglia, para hacer un lateral rápido, un centro preciso del hasta ese momento jugador más impreciso de Boca en el campeonato, Somoza, y un cabezazo de uno de los más petisos del plantel, Erviti, lo que le dio a Boca la ventaja que fue definitiva.

Después de eso, más de Riquelme en control del partido y la imposibilidad de liquidar el encuentro por fallas frente al arco, otra vez. Lanús apenas pudo intentar con algunos centros, ya que Boca presionó bien, mantuvo mejor la pelota y generó chances de todas las formas.

Balance
El mejor partido de Boca en el campeonato -por el rival, ya que con Unión fue un baile con goleada-. Boca jugó muy bien, en todas las facetas del juego, excepto la definición. 7 partidos. 2 muy buenos (Lanús y Unión), 2 buenos (Independiente y San Martín Ssj), 2 flojos (Olimpo y Newell's) y uno malo (San Lorenzo).

Juego en defensa: Sin problemas frente a jugadores de mucha categoría. Firmes en todas las líneas.

Juego en ataque: Riquelme brilló. Erviti volvió a convertir y a jugar como volante ofensivo. Somoza mejoró notablemente. Y así podría seguir, ya que todos cumplieron.

El mejor jugador de Boca: Riquelme. Si bien fue un trabajo de excelencia de equipo, la cantidad y calidad de jugadas individuales de Román lo pusieron un escalón por encima de los demás.

El peor jugador de Boca: Roncaglia. El más desprolijo y complicado de la defensa.

Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 4. Esta vez no tuvo mucho trabajo, pero no dio seguridad en un par de salidas en falso.

Roncaglia: 3. El único recoveco(?) por donde Lanús llegó a complicar.

Schiavi: 5. Sin ningún problema, y sin tanto trabajo por el poco peso en el área de Lanús (Romero, un sólo delantero, que encima se tiraba a los costados).

Insaurralde: 4. Impecable, hasta el gol en contra. Muy prolijo -raro- con la salida desde el fondo.

Clemente Rodríguez: 6. Muy importante en el primer tiempo para el ataque. Se quedó a marcar en el segundo.

Rivero: 5. El más impreciso en ataque.

Somoza: 7. Presionó bien arriba y se sumó a la tenencia de la pelota, con precisión. Además, metió el centro del gol de Erviti.

Erviti: 8. A diferencia del partido anterior, esta vez Erviti se repartió muy bien entre las tareas defensivas y ofensivas. Otro gol decisivo.

Riquelme: 10. Supremo partido. Y como declarará semanas más tarde. Le faltó gol para coronar este nivel. Para algunos los goles son más importantes que lo que ven los ojos. Allá ellos.

Viatri: 6. Buen gol, buen juego, pero no tanta participación.

Cvitanich: -. Salió lesionado.

Mouche: 8. Un primer tiempo absolutamente entregado al equipo. Jugó bien abierto por derecha y generó mucho peligro. El segundo tiempo lo empezó igual, pero a medida que Boca se afirmaba en Riquelme, Somoza y Erviti en el mediocampo, Mouche comenzaba a desperdiciar jugadas por intentos individuales. Aún así, gran partido de Mouche.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El paso a paso del campeón -Fecha 6- San Martín de San Juan

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.

Fecha 6 
1-0 de local, contra San Martín de San Juan

Trámite del partido: Después de una importante victoria de visitante, de local contra ésto(?) para seguir por el camino del triunfo. Equipo titular para Boca, con las vueltas de Insaurralde y Riquelme, por Caruzzo y Mouche.

Si bien en el primer tiempo, Boca generó de manera colectiva, muchas chances de gol, el partido no estaba tan fácil. San Martín, increíblemente, complicaba mucho con las pelotas aéreas. Orión salvó una pelota impresionante con unos reflejos únicos, en un despeje fallido de Viatri, que tenía destino seguro de gol. Boca jugó bastante bien, aunque lejos estuvo de abrumar a San Martín.

En el segundo tiempo se vio lo mejor del equipo, mucho más decidido a no dejar escapar puntos en casa ante un rival débil. Riquelme se volvió a recostar sobre la izquierda y a ser incontrolable, pero esta vez, Clemente fue sólo uno de los aliados, ya que Erviti, más tirado al centro, participó mucho más que en otros encuentros. Y fue clave, ya que de una jugada por ese costado, con la subida de Clemente, una dejada de Erviti para Viatri, que devolvió de primera a Walter, llegó el gol de Boca a los 30' de la etapa final. Erviti definió al cuerpo del arquero, pero Clemente acompañaba y pasó otra vez al ex Banfield el rebote que dio Pocrnjic -posta se llama así(?)-, y ahí sí, convirtió Erviti el gol de la victoria.

Antes de ese gol, Boca había llegado varias veces, de maneras diferentes, con una versatilidad hasta ese momento, poco demostrada.

Balance
Un partido entretenido, con Boca muy superior en calidad. Por varios pasajes, Boca jugó muy bien al fútbol, o sea, con la pelota, yendo a buscar el partido, generando chances y adelantando a sus líneas.

Juego en defensa: Como nunca, la defensa se mostró débil. De arriba sufrió muchísimo, y San Martín complicó con muy poco.

Juego en ataque: Riquelme jugó un muy buen partido, de menor a mayor. Cvitanich particpó mucho y generó o se perdió -como se quiera ver-, incontables chances de gol. Viatri bajó menos a buscar la pelota, porque Boca jugó más adelante, así que participó menos que otras veces, aunque de buena manera. Rivero, Clemente, y sobre todo Erviti, aportaron como nunca lo habían hecho en el campeonato en esta faceta del juego.

Juntos: Por un plantel sin puteríos y buenos jugadores
El mejor jugador de Boca: Erviti. El gol no es un dato menor, ya que Boca empataba en 30' y se había perdido innumerables situaciones. Pero además aportó tenencia de balón, distribución, y llegada al área o 3/4.

El peor jugador de Boca: Schiavi. Muy flojo y complicado para marcar a Graf, que le ganó más de una vez y estuvo muy cerca en otras tantas. Como líder de la defensa en la pelota aérea, también recae algo de responsabilidad por un pésimo día.



Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 8. Otra vez clave, con más de una atajada excelente, y siendo el único que dio seguridad en centros al área.

Roncaglia: 5. Poco que reprochar en defensa. En ataque pasó más que nada en el primer tiempo.

Schiavi: 3. Lo dicho. Perdió, y por mucho, el duelo personal con Graff.

Insaurralde: 5. Mejor para cubrir las espaldas de Clemente y anular a Roberval, que para ayudar en la marca de Graff.

Clemente Rodríguez: 8. Atacó todo el partido y fue clave en gol, pero además fue uno de los que más generó peligro.

Rivero: 5. Con un Boca lanzado en ataque, se notaron sus limitaciones técnicas. En defensa, estuvo bien cubierto por Roncaglia.

Somoza: 5. Si bien su nivel no fue bueno, lo cierto es que se tuvo que bancar una mitad de cancha con poca intención defensiva, como acostumbraba este Boca, y no lo hizo tan mal.

Erviti: 10. Desde el primer tiempo hasta el minuto 45, cuando se retiró ovacionado. Hizo de todo, y lo coronó con el gol. Obviamente, Poggi, que jugó por su sector, tuvo libertades y complicó mucho a la defensa de Boca. Pero las dos cosas perfectas no es humanamente posible hacerlas. Hasta ahora, venía concentrado en la fase defensiva exclusivamente. En este partido se dedicó a la de ataque y lo hizo perfecto.

Riquelme: 7. En el primer tiempo, algo intrascendente. En el segundo, otra vez tirado por izquierda -por momentos, hasta relevaba a Erviti, que subía hasta el área-, la rompió y ayudó a que Boca dominara territorialmente el partido con su inteligencia.

Viatri: 6. No jugó mucho en contacto con la pelota, como otros partidos, pero cumplió bien su función de referencia de área. Le faltó el gol, aunque metió una asistencia precisa en el gol de Boca.

Cvitanich: 7. Otra vez insoportable para la defensa rival. Erró demasiado, pero generó aún más.

El paso a paso del campeón -Fecha 5- Independiente

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.

Fecha 5 
1-0 en Avellaneda, contra Independiente

Trámite del partido: Sin Riquelme, con Mouche y tres puntas, la vuelta de Rivero en lugar de Chávez y otra vez con Caruzzo en reemplazo de Insaurralde -lesionado-, Boca visitaba al flojo equipo que era el Independiente del Turco Mohamed, Avellaneda.

Boca cambió de esquema, e increíblemente, fue para poner un delantero más. Pero si eso se transformaba en el partido, en un equipo más ofensivo con Román, dependía en gran medida de Somoza, Rivero y sobre todo, Erviti. Lo que en realidad pasó, fue que el equipo se partió completamente, Independiente dominó la pelota y Boca salió de contraataque. En ese planteo, la movilidad de Cvitanich y la velocidad de Mouche causaron problemas a los defensores del Rojo, sin embargo, fue Viatri el mejor jugador de Boca en el primer tiempo. Bajó a cumplir la tarea de armador, a su manera, y la cumplió con creces.

Con los siete marcadores en el fondo y los tres de arriba, Boca generó varias chances en la etapa incial, y prácticamente no sufrió en su arco -más allá de un error propio, primero de Somoza con un pase desde la mitad de la cancha hacia Orión, y luego un pifie del arquero, que él mismo enmendó, ante Marco Pérez-.

En el segundo tiempo, a los 5', el flaco Schiavi convirtió un gol importantísimo -a pesar de generar chances, los delanteros de Boca estaban erráticos para definir, y el partido no era sencillo ya que no se tenía la pelota-, y puso a Boca en ventaja. A causa de eso, Independiente arriesgó un poco más, y dejó más espacio y huecos para los tres puntas de Boca.

Sin la pelota pero con las chances, el futuro campeón pudo haber liquidado mucho antes el partido, pero falló en la definición -Mouche, Chávez, Viatri y Cvitanich-, o en el manejo de las contras. Eso pudo haber costado caro porque a minutos del final, Tuzzio casi empata en un córner, pero Orión, bien ubicado, despejó el remate.

Balance
Boca mereció ganar claramente, y posiblemente por más de un gol. Lo cierto es que sin Riquelme, cedió la iniciativa y apostó al contraataque, algo que se pudo hacer con Independiente, porque como equipo grande aceptó el desafío de buscar el resultado. Frente a rivales más débiles -Arsenal, por ej.- eso no hubiese sido posible. La estrategia fue perfecta, eso sí.

Juego en defensa: El rival tuvo todo el tiempo la pelota, sin embargo no hubo más que unas pocas chances de peligro en contra de Orión, y dos de ellas, por errores propios (distracción en córner, sobre el final, y el pase de Somoza desde la mitad de la cancha).

Juego en ataque: Viatri fue el encargado de manejar la pelota en los contraataques. Por momentos pivoteó para que Boca saliera del apriete rival. Metió asistencias y manejó tiempos, aunque erró en su tarea, la de hacer los goles. Mouche complicó por velocidad, pero le faltó mucha inteligencia para aprovechar aún mejor los espacios que dejaba la defensa de Independiente, y además, desperdició chances. Cvitanich tuvo algo menos de participación. Rivero y Erviti apenas pasaron la mitad de la cancha.

El mejor jugador de Boca: Viatri, por escándalo, simplemente, porque hizo todo en ataque, menos el gol.

El peor jugador de Boca: Vacante. Rivero, Somoza y Erviti, fueron los más flojos, pero en realidad, se encargaron de ayudar a la defensa y por eso tuvieron pocas chances de atacar o presionar más arriba.
Viatri admira el juego de Riquelme, y contra el Rojo demostró lo que
aprendió del diez

Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 6. Canchereó en el pase atrás de Somoza, pero otra vez atajó lo poco que le tiraron, algo que no siempre(?) hacían Javi García, y principalmente, Luchetti.

Roncaglia: 5. ¿Pasar al ataque? Já(?). ¿Ayudar a Schiavi? Siempre.

Schiavi: 7. Sin tanto trabajo, porque estuvo muy protegido, fue clave con ese oportuno gol al comienzo del segundo tiempo.

Caruzzo: 7. Gran partido. Su lado siempre es el más desprotegido de Boca -Clemente es el lateral que sube y Erviti no es volante defensivo natural-, sin embargo siempre marcó bien, y fue el que generó el rebote que Schiavi convirtió en gol.

Clemente Rodríguez: 4. Atacó poco y no muy bien. En el primer tiempo lo desbordaron más que a Martínez en Olimpo(?).

Rivero: 6. El más preparado para marcar y presionar abajo, y luego salir con toda potencia para acompañar en el contra ataque. Buen partido.

Somoza: 4. Lejos estuvo de ser el dueño de la mitad de la cancha. Ni para estar impreciso le dio la cosa(?).

Erviti: 4. Ayudó a Clemente abajo, pero, ¿eso sólo vino a hacer Erviti?

Mouche: 5. Movedizo, y muy complicado de marcar. Muy morfón, errático con el arco y un idiota. Futbolísticamente, claro(?).

Viatri: 9. Tomó el papel de Riquelme, a su manera, y sólo le faltó el gol para coronar una de sus mejores actuaciones en el club, lo que para ser el "9", no es algo tan menor.

Cvitanich: 5. Además que erró alguna chance clara, no fue tan decisivo y acertado para jugar de espaldas como en otros partidos.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El paso a paso del campeón -Fecha 4- San Lorenzo

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.

Fecha 4 
1-1 de local, contra San Lorenzo

Trámite del partido: La cuarta fecha en cancha de Boca, enfrentaba al local contra San Lorenzo, con el ingreso de Caruzzo en la zaga central, en reemplazo de Insaurralde. Chávez continuaba en su posición de volante por derecha en el lugar de Rivero.

Horrible primer tiempo. San Lorenzo apostaba al pelotazo para que Salgueiro y Gigliotti se las arreglaran como pudieran, pero no complicaban demasiado a la defensa xeneize. Riquelme agarraba poco la pelota y a diferencia de los partidos anteriores, los delanteros de Boca no lograban desequilibrar a Botinelli y compañía en el fondo (Tula, Bianchi Arce y Luna completaban la línea de cuatro defensores centrales de San Lorenzo).

A los 30', Somoza perdió una pelota por una torpeza individual en una salida desde el fondo, cometió una infracción a unos 25 metros del arco y recibió una tarjeta amarilla. Además, segundos después, Méndez transformó ese tiro libre en un gran gol, que ponía a Boca en desventaja frente a un rival complicado al que no se le había generado peligro. El primer tiempo se extinguió con las complicaciones que generó el Ciclón a partir de la pelota parada.
Flojo primer tiempo de Román
Excelente segundo

En el segundo tiempo, a los 2' minutos de juego, Orión tuvo que salvar la valla después de un contraataque del rival. Sin embargo, a los 5', Riquelme retrocedió por izquierda, profundizó con Clemente, que centró al segundo palo. Viatri ganó con lo justo para cambiar el palo a Migliore y Cvitanich, de palomita, aseguró el empate antes de que la pelota se fuera por la línea de fondo.

San Lorenzo peleó la mitad de cancha con Boca y no lo dejó dominar el partido cerca del arco de Migliore. Los minutos pasaron sin que pasara casi nada, salvo esto. Pero sobre el final, de la mano de un Riquelme mucho más participativo y acertado, Boca mejoró y generó dos chances claras para ganar el partido. Roncaglia hizo una jugada en el área, a la salida de un córner, y Mouche erró un gol bajo el arco aunque algo incómodo, y luego entre el propio Mouche y Viatri erraron un gol increíble. Riquelme asistió desde 35 metros al novio de Luli(?), que definió extremadamente débil ante la salida de Migliore, que se recuperó para parar la pelota en la línea. Viatri, sin resistencia, disparó con los ojos cerrados a 1 metro del arco, y se la sacaron sobre la línea.

Balance
Un muy aburrido primer tiempo y un segundo tiempo que empezó y terminó muy bien. Boca, en el trámite del partido, no superó a San Lorenzo, pero generó las chances más claras como para poder ganarlo. Con la cuarta fecha disputada, Boca sumaba 8 puntos de 12, y salvo con Unión, aún no había demostrado demasiado fútbol de campeón.

Juego en defensa: En el PT, demasiados problemas en las pelotas aéreas. Somoza jugó muy mal. En el ST, a partir de la levantada de Somoza, Boca ajustó los problemas en pelotas paradas, y no tuvo complicaciones.

Juego en ataque: En el primer tiempo casi inexistente, con Riquelme retrocediendo hasta atrás de mitad de cancha para recibir la pelota. En el segundo, el propio Riquelme fue el que mejoró enormemente, tirado sobre la izquierda, pero más adelantado. Los delanteros (Viatri y Cvita, y Mouche, que entró más tarde) como los volantes, salvo Román, fracasaron rotundamente contra la defensa del rival.

El mejor jugador de Boca: Riquelme. Si bien el primer tiempo fue casi nulo. En el segundo mejoró muchísimo. Por momentos más retrasado de lo deseable, dejó con , una posible justificación puede encontrarse en la nula participación de Chávez y Erviti en el armado de las jugadas.
Un torneo de menor a mayor para el ex Vélez
Horrible al principio e indispensable al final

El peor jugador de Boca: Somoza. Un primer tiempo impresentable, descontrolado, sin poder mejorar la salida del equipo y gran responsable del gol del rival.

Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 6. A pesar de que en el gol, posiblemente pudo haber cometido algún mínimo error, siguió en buen nivel el resto del partido.

Roncaglia: 7. En defensa tuvo algún sobresalto aislado en el segundo tiempo. Generó peligro en el arco rival y si Mouche supiera definir hubiera hecho la jugada del partido.

Schiavi: 6. Controló a Gigliotti sin problemas. Poco más.

Caruzzo: 5. Fue el que salió más lejos a cortar, y en algunas jugadas, lo pagó. Mucho mejor a lo que mostraba en campeonatos anteriores.

Clemente Rodríguez: 6. Clave en el gol y en la levantada de Boca en el segundo tiempo, por su sociedad con Riquelme.

Chávez: 3. Como perdido en la cancha. No aportó ni en ataque ni en defensa.

Somoza: 2. Desastroso e irremontable primer tiempo.

Erviti: 4. Trabajos defensivos, de relevo, y ofensivos, de acompañamiento. Jugador de rol con poca participación.

Riquelme: 7. Ausente en el primer tiempo, fue decisivo y la figura de Boca en el segundo. Además dejó varias jugadas lujosas, varios pases de categoría (en los que acumulaba gente por un lado y con un simple pase, dejaba a sus compañeros con tiempo y espacio) y una asistencia de 35 metros.

Viatri: 3. Importantísimo en el gol, por su fuerza aérea, jugó bastante mal y perdió siempre con Botinelli. Se comió un gol imposible.

Cvitanich: 3. Otro que que clave por el gol, pero pasó todo el partido perdiendo con los defensores del Ciclón, por derecha, izquierda o el centro.

Mouche: 3. Entró y jugó más como centrodelantero, algo para lo que su increíble falta de precisión a la hora de definir, no ayuda ni un poco.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El paso a paso del campeón -Fecha 3- Newell's

Repaso a modo de revisión histórica(?), de cada partido del equipo de Júlio César Falcioni.
Luego dos fechas diferentes, un primer partido flojo con Olimpo, en el que se intentó, y el baile frente a Unión....

Fecha 3 
1-0 en Rosario, contra Newell's

Trámite del partido: Difícil tercer partido para el campeón. No porque el rival fuera un Barcelona en potencia(?), sino porque su estilo de juego, de presión, pelotazo y juego rápido, ocasionaba mucha molestia en la propuesta de Boca, de tenencia de balón y llegada en bloque.

Primer Tiempo
Salvo Víctor Figueroa, el resto de los jugadores de Newell's eran jóvenes y/o de excelente condición física. Noir y Sperdutti generaban más molestia por cómo se acoplaban a la marca en el medio que por sus acciones ofensivas. Riquelme, sin espacios, estaba impreciso. Chávez prácticamente no tocaba la pelota y Clemente era controlado por Sperdutti y el juvenil Díaz, que jugó como lateral volante por la derecha, justamente para cumplir esa función. Por lo tanto, lo único que Boca ofreció en el primer tiempo fue a los dos delanteros, que se las arreglaron para generar problemas. Cvitanich volvió loco a Fideleff, le cometieron un penal -que no cobraron- e hizo un gol, aunque en posición adelantada. Viatri ganaba de arriba, y generó la chance más peligrosa del equipo, con una jugada personal y un tiro de media distancia que Peratta descolgó del ángulo.

Newell's, aún con sus limitaciones, fue el equipo que generó la mayor cantidad de chances (no muchas más que cuatro, de todas maneras) y convirtió a Orión en figura. Los defensores sufrieron mucho la movilidad de delanteros como Noir y Sperdutti, a los que se sumaba la llegada de Vangioni, a quien tampoco pudieron controlar en ese primer tiempo, y Víctor Figueroa -aunque éste último jugó HORRIBLE y desperdició un mano a mano con el arquero boquense-, que flotaba por la mitad de la cancha.
A eso jugaba Newell's, y con eso complicaba a Boca
Segundo tiempo
El segundo tiempo fue malísimo. Boca salió un poco mejor, pero duró unos minutos, en los que se conectaron por derecha Riquelme y Chávez, con Cvitanich. A Viatri le sacaron un cabezazo sobre la línea, pero Boca jamás complicó seriamente el arco de Peratta después de esa jugada. El partido se planteó de la misma manera, con muchísimas imprecisiones y pelotazos. La defensa de Boca se paró mejor y sufrió menos. A los 41', cuando parecía que el empate estaba asegurado, Newell's aflojó la presión y dio tiempo a que Riquelme pasara el balón a Somoza, que profundizó con Viatri. De espaldas y a 25 metros del arco, con una marca encima, Lucas pisó la pelota y asistió a Mouche, que picó muy bien a espaldas de la defensa rosarina y definió de derecha.1-0 y final.

Balance
Boca volvió a jugar mal, muy parecido al partido con Olimpo, con la diferencia de que por momentos -sobre todo del primer tiempo- abusó del pelotazo, dividió la pelota y se vio envuelto en el ritmo de juego que proponía el rival -contra Olimpo siempre intentó dominar el partido a partir de la tenencia-.
El partido fue parejo, y tuvo momentos aburridos que se combinaban con otros muy entretenidos, de gran intensidad. Las chances de gol estuvieron repartidas, pero Mouche hizo la diferencia.

Juego en defensa: La defensa de Boca jugó un muy flojo primer tiempo, ante un equipo de gran movilidad como Newell's. Orión otra vez tuvo que aparecer. El mediocampo, hay que aclararlo, falló mucho en la tenencia de la pelota, lo complicó la labor defensiva general del equipo.

Juego en ataque: Mal partido de Riquelme, con una alarmante imprecisión y, encaprichado en jugar por la izquierda, tuvo responsabilidad en que Chávez pasara desapercibido durante todo el partido. Lo dicho, Chávez apenas tocó la pelota, y repartió buenas y malas cuando lo hizo. Clemente no pudo ser determinante por la cantidad de gente que pusieron en su sector, y nuevamente, los delanteros de Boca generaron el mayor peligro, recibieron pases y pelotazos de espalda, desgastaron al rival con presión y pudieron haber convertido pero tuvieron mala suerte (gol anulado a Cvita, y salvada en la línea contra Viatri). Mouche entró a los 25' y tuvo poca participación, aunque decisiva por supuesto.
Terminó cansado, otra vez, Orión

El mejor jugador de Boca: Lucas Viatri. Parejo con Orión y Cvitanich, Lucas generó las mejores chances de gol, participó de la poca elaboración de juego que tuvo el equipo, y metió una asistencia más difícil que la definición de Mouche.

El peor jugador de Boca: Erviti. Si bien Chávez tampoco participó del juego, Riquelme decidió muchas veces jugar por el otro sector, aún con el pochi libre por derecha. Erviti jamás fue alternativa por la izquierda, y no estuvo activo en la marca porque Newell's salteaba el mediocampo. Inexistente actuación.

Uno x Uno posta, no como Olé(?):

Orión: 8. Si Boca no hubiese ganado el partido, no haberlo perdido hubiese sido en gran parte por su actuación, otra vez excelente.

Roncaglia: 3. El rival apenas atacó por su lado, y la ayuda de Chávez fue, al menos, cuestionable, pero Vangioni complicó prácticamente sólo por ese sector.

Schiavi: 3. Mal partido de Schiavi, que con delanteros tan rápidos y rompe bolas quedó pagando más de una vez. El arquero y su compañero de zaga lo salvaron. De arriba, como todo el equipo, impecable.

Insaurralde: 4. Exageró con los pelotazos -como casi siempre- y tuvo algunos problemas para controlar a Noir.

Clemente Rodríguez: 4. Tuvo varios problemas en el primer tiempo para controlar a Sperdutti. No pudo pasar al ataque nunca.

Chávez: 3. Salvo por los minutos iniciales del segundo tiempo, no tuvo mayor injerencia. Si bien puede haber parte de responsabilidad en el armador del equipo, no se notó su presencia en las facetas defensivas del juego.

Somoza: 5. Controló con facilidad a Víctor Figueroa, y tuvo una participación importante en el gol del equipo.

Erviti: 1. No jugó el partido. Cuando Boca tenía la pelota, él no estaba. Cuando la tenía Newell's, tampoco, porque el equipo rosarino salteaba la mitad de cancha con pelotazos a sus volantes y delanteros por los costados.

Riquelme: 4. Flojísimo primer tiempo. Una inexplicable tendencia de obviar a Chávez, aún cuando estaba sólo esperando por la pelota. En el segundo tiempo jugó bien, aunque sin deslumbrar.

Viatri: 8. Se las rebuscó junto a Cvita, y fue clave en la victoria de Boca.

Cvitanich: 6. Buen partido, otra vez, de Darío. Volvió loca a la defensa rosarina. Le faltó tener más peso en el área, pero es cierto que Boca no llegaba y lo necesitó fuera, luchando por los pases y pelotazos que le llegaban.