Boca tenía que demostrar que el triunfo ante Unión, el lunes pasado en La Bombonera, no había sido consecuencia de un rival débil sino, de un buen equipo en busca de su mejor forma. Para eso salió con una formación ofensiva (Chávez, Erviti, Riquelme, Viatri, Cvitanich y las subidas de Clemente Rodríguez) a enfrentar a Newell’s, en el Coloso Marcelo Bielsa.
Por su parte el equipo rosarino se caracteriza por tener un conjunto de jugadores rápidos y de mucho desgaste físico, pero bastante imprecisos (Bernardi, Mateo, el juvenil Cristian Díaz, Vangioni, Noir y Sperduti entran en esa categorización), que no tienen un estilo de juego muy definido, dependiendo mayoritariamente del orden que Víctor Figueroa les pueda aportar.
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| El DT de Boca en el precalentamiento junto a Falcioni(?) |
Primer Tiempo
Boca tomó las riendas del partido desde el primer minuto de juego, por supuesto, intentando llegar a través de la tenencia y distribución del balón, sobre todo de Riquelme. Newell’s buscó entonces, aprovechar la velocidad de sus dos delanteros, Noir y Sperduti, para tratar de generar peligro con alguna contra. Ningún equipo logró establecer una superioridad clara sobre el rival e imponer su estrategia de juego, que transcurría sin ocasiones de peligro. A los 20’, Lucas Viatri recibió de espalda a 25 metros del arco, eludió a su marca con una rápida media vuelta y disparó con violencia. El tiro se dirigía al ángulo derecho de Peratta, pero el buen arquero de los rosarinos la despejó al córner. Recién a los 29’ Cvitanich tuvo la otra chance de Boca en todo el primer tiempo, cuando luego de unos rebotes, cometió infracción (según el árbitro empujó en salto al marcador Fideleff) antes de rematar y convertir con una volea apenas delante de la medialuna del área.
Los minutos transcurrieron entre desprolijos despejes de los centrales xeneizes y la imposibilidad de Boca de penetrar la buena defensa de Newell’s, con una escasa participación de Chávez y una muy mala elección de jugada de Riquelme, sorpresivamente. Clemente fue bien controlado por el juvenil Cristian Díaz, y en Newell's, Víctor Figueroa tocó poco la pelota, lo que le impidió dar claridad al gran despliegue realizado por el equipo. Recién sobre el final, entre los 38’ y 40’, el equipo de Rosario generó jugadas de peligro. La primera en un contraataque iniciado por Ricardo Noir, que derivó en un mano a mano de Víctor Figueroa bien resuelto por Agustín Orión. La otra, un gran pase a espaldas de los centrales de Boca para Sperduti que pudo ganar en velocidad, pero sin demasiado ángulo disparó fuerte al primer palo que encontró bien ubicado al arquero.
Segundo Tiempo
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| El 9 volvió a ser figura |
En los primeros 10’ del segundo tiempo se vio lo mejor de Boca. Salió con todo en busca de la ventaja. Chávez participó mucho más y se asoció con Roncaglia, Cvitanich y Riquelme, por derecha. Por su sector se generó el mayor peligro. Al minuto de juego, luego de un excelente desborde del sacrificado Cvitanich, Viatri cabeceó un gran centro al segundo palo, pero Pellerano salvó a Newell’s sobre la línea. Instantes después, un centro de Clemente salió fuera del área, quedó en los pies de Chávez, que le pegó cruzado y permitió a Sebastián Peratta volver a lucirse. Eso fue todo. Riquelme volvió a su flojo nivel de la etapa inicial, Chávez perdió más de lo que ganó y, Cvitanich y Viatri luchaban muy sólos frente a los defensores rosarinos. En Newell’s todo lo que se generaba era a través de pelotazos y la presión ejercida sobre los defensores de Boca.
Se hicieron los cambios en ambos equipos. Todos fueron de nombre pero sin modificaciones tácticas. Sin dudas aquí radicó la ventaja de Boca, ya que Pablo Mouche definió de manera excelente una gran jugada de Viatri que, al mejor estilo Riquelme, lo habilitó con un pase profundo luego de una pisada frente a su marca. A los 41’, el tiro de Pablito, cruzado y bajo ante la salida de Peratta, le dio el gol del triunfo a un Boca ya cansado y sin ideas.
Figura: Viatri. Si bien suele equivocarse cuando sale muy lejos del arco, su esfuerzo para ayudar en ataque es indiscutible. Además de eso fue protagonista esencial de todas las situaciones de peligro y el asistente de Mouche en el gol de la victoria.
Fantasmita: Erviti. No ayuda tanto en la elaboración, no llega al área a definir jugadas. No se lo ve abajo marcando con Clemente. Chávez merecía este premio(?) en el 1T pero su participación e injerencia en el segundo lo salvó. Además, colaboró en defensa todo el partido.
Burro: Roncaglia. Terminando el partido, en una salida quiso dar un pase recto por la línea de banda, para Mouche. El pase se fue derechito hacia afuera. Que haya tenido sólo una de estas es un avance(?).
Vende Humo: Riquelme. Perdoname Romy(?). Gestos hacia todos sus compañeros, de posición, de movimiento, vení, movete, andá, pasá. Sin embargo estuvo muy impreciso, y perdió varias pelotas que pudieron haber generado peligrosos contraataques, pasa que Newell's(?).
*Figura: el mejor jugador del partido o si no lo hay, el más relevante.
*Fantasmita: el jugador más intrascendente de la cancha.
*Burro: el peor protagonista del partido.
*Vende Humo: actitud no futbolística realizada para la tribuna.


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